jueves, 29 de diciembre de 2022

Laponia Finlandesa

DIA 1: Viaje y visita express a Ámsterdam 

Hace unas semanas nos cambiaron el primero de los vuelos de Madrid a Ámsterdam, adelantándolo de forma que salimos a las 11 en vez de a las 5 previstas. Sale puntual, y los niños van muy emocionados.



Como tenemos 7 horas de escala , y se puede llegar al centro de Ámsterdam en tren en 15 minutos decidimos salir, comer allí y dar una vuelta. 
 
Según entramos en el avión, les dejo pasar primero y me quedo rezagada para interceptar al primer azafato que veo y hacerle cómplice de mi sorpresa.  
 
A mitad del vuelo, se acercan a los asientos de Dani y Emma y les hace entrega de dos sacos de Papá Noel llenos de sorpresitas: bastoncitos de chuche, monedas de chocolate, cuadernos y pinturas y un pasaporte viajero de Finlandia. Pero lo más sorprendente es que cada uno tiene una carta escrita por el mismísimo Papa Noel y enviada desde el Polo Norte diciéndoles las ganas que tiene de que vayamos a verle. 


Al facturar nos han dejado facturar las 3 maletas que irán directas a Helsinki (no sin algo de dudas y nervios por nuestra parte), así que no tenemos que buscar la consigna en Ámsterdam y salimos directamente.  
 
Una vez en el centro, vamos tranquilamente por la calle principal, donde comemos al encontrarnos un Búrguer King (es el primer día y vamos con estos). Tras comer, seguimos paseíto, vemos algunos canales y compramos unas chuches (la ciudad está llena de tiendas de chuches gigantes, no sabemos si de siempre y nos hemos dado cuenta al ir con Dani y Emma, o si es algo nuevo).  









Hace bastante frio y estos empiezan a gruñir, así que optamos por volver hacia el aeropuerto y evitarnos sorpresas. Pero claro, como vamos con tiempo la única sorpresa es que se nos da genial, ¡¡¡y estamos dentro casi 3 horas antes de nuestro vuelo!!! 



El segundo vuelo también sale puntual, e incluso se adelanta en el aterrizaje. Aun así, son pasadas las 11. Emma viene dormida todo el vuelo así que ha recargado (a ver cuándo se duerme luego). Recogemos maletas y vamos en busca de un taxi. El hotel está a 15 minutos andando, pero nieva, es tarde y hace frio. 


El taxi una vez montados nos dice que nos cobra 40 euros, lo que me parece un robo a mano armada, y decido que nos bajamos. Después, hay varios que dicen lo mismo, hasta que uno se ofrece a llevarnos por 25...  nos parece bien (sigue siendo carísimo para lo que es, pero no estamos para ir andando). Y así llegamos al hotel, con los niños emocionados en su primer contacto con la nieve del viaje... 


¡La habitación esta estupenda! Toca descansar para el largo día que nos espera en Helsinki. 
 
DIA 2: Helsinki
 
¡El Polar Express sale a las 23,15 de la noche y hay una previsión de -4 grados en Helsinki! así que apuramos salir del hotel hasta el límite para el check out.  
 
A las 12 nos quedamos "sin casa" y nos ponemos rumbo al centro en tren. El camino a la estación, aunque vamos cargados es agradable tan nevado, y los niños van jugando con la nieve. 








Según llegamos buscamos la consigna con la suerte de que están justo liberando una de las taquillas grandes. Un poco a la fuerza, pero metemos todo en ella por 8 euros. 


 

Salimos de la estación y empezamos a andurrear, aunque desde el principio Dani y Emma dejan claro que no van a ponerlo fácil para el típico turisteo y en Helsinki no hay muchas opciones. Así que descartamos alejarnos hacia la iglesia en la roca y vamos hacia la Catedral y el puerto. Vemos un escaparate en movimiento en el que se acumula mucha gente, al estilo Cortilandia, pero en pequeño. 




Vemos la Catedral y dejamos el mercado navideño para el final. Tiramos hacia el puerto en busca de dónde comer y terminamos en un italiano, mezclándonos con los que ya empiezan a cenar. 

 




Cuando salimos vamos hasta la Noria, aunque justo la cierran (las 6), y cotilleamos a los que están en bañador en la sauna a -4 grados. ¡¡Hubiera sido un buen plan!! 




 

Volvemos al mercado y se montan en un tiovivo gratuito que hay en él. La verdad es que la plaza está muy bonita.





 
Después, nos sentamos junto a unos fuegos a calentarnos un poquito tomando glogui (algún tipo de zumo caliente) y patatas fritas cortadas con taladro. Además, recorremos todos los puestos en busca de todas las cosas que ha incluido Papa Noel en el pasaporte viajero hasta completar el pleno. ¡¡¡Por marcar las cosas a visitar de Helsinki no muestran tanto interés!!! Jeje 






A las 7 cierran puntuales el mercado... nos quedan 4 horas hasta que salga el tren y empieza a pesar el frio. Decidimos ir tirando tranquilamente a la estación, y entreteniéndonos como podemos por el camino... una vez en la estación, ponemos el huevo en un subway, donde hay mesas libres y finalmente cenamos.  Allí pasamos el rato hasta casi la hora. 

 

Un poco antes de montar al tren, conocemos a Duna y Lía y sus padres, que también hacen tiempo hasta montar en el Polar Express y los 4 hacen buenas migas y se entretienen hasta que llega la hora. 

 

Como 15 minutos antes de la hora prevista montamos al tren y empezamos a acomodarnos, y según lo estamos haciendo descubrimos que Duna y Lía van dos cabinas más adelante en el mismo vagón!! ¡¡Así que todos emocionados!! Aunque con las horas que son dejamos ya el juego para el día siguiente, siendo por ellas lo primero que preguntan al levantarse al día siguiente. 

 

                          

La noche en el tren se da bien, es pequeño pero muy apañado. Yo duermo con Dani relativamente cómodos, los niños del tirón (yo no tanto). Es una bonita experiencia.


 
DIA 3: llegada a Rovaniemi
 
Despertamos un rato antes de llegar a Rovaniemi para vestirnos y desayunar antes de bajar del tren a las 11,15 (12 horas de viaje). Los niños aprovechan para encontrarse y jugar un rato con sus amigas. 



 
Una vez en Rovaniemi, lo primero es buscar el apartamento para dejar maletas, ya que no está disponible hasta las 15. La familia de Duna y Lía vienen con nosotros porque las taquillas de la estación están rotas, y su apartamento no tiene para el equipaje y no está libre hasta las 4. 


 

Así que todos juntos vamos al centro, dejamos maletas y damos paseo. Ellos se acercan a coger los trajes que les deja toda la semana la empresa con la que han contratado las excursiones (es una opción muy interesante en función de la ropa disponible, te aseguras no quedarte corto).  Nosotros mientras echamos un rato en un mini parque de bolas que encontramos en el centro.

 

Cuando vuelven nuestros amigos, buscamos dónde comer probando suerte en el Roka Bistro Street, que está lleno (recomendable reservar), por lo que terminamos en un buffet de comida china en el centro comercial. 
 


Con las tripas llenas nos vamos a los apartamentos a descansar, que por la noche tenemos excursión para ver las auroras boreales (aunque la probabilidad es casi nula porque está nublado) y hacer barbacoa.  

Nos instalamos en el apartamento y un poco antes de la hora de la excursión, nos acercamos a las oficinas de Nordic Unique Travels, para equipar a los niños con trajes. Nosotros no nos cambiamos, no hace mucho frio (-2) y vamos bien equipados. Nuestra excursión, contratada desde España con civitatis en español, sale a las 7 y dura 3 horas, que vemos guay para los niños. Las hay más tarde y más largas. Además, se pueden contratar directamente con la empresa sin intermediarios y creo que no habría problema en encontrar a guía en español porque había muchos, pero el precio es equivalente. 
 
La excursión, pese a no ver auroras, nos gusta. Nos alejan en bus un poco de la ciudad hasta un gran lago congelado sobre el que hacemos los fuegos para la barbacoa. Comemos salchichas, sopa y malvaviscos, mientras bebemos un zumo caliente de frutos silvestres muy típico allí. Y es curioso hacerlo en lago congelado. 








 

Terminamos y volvemos a casa, que al día siguiente tenemos otra excursión y nos buscan a las 10.  


 


DIA 4: motos de nieve y visita a los renos y huskies

 

Hoy tenemos contratada la otra excursión que llevamos desde España con civitatis: motos de nieve, y granjas y paseos en trineo de huskies y renos. Nos buscan a las 10, que a priori no es muy pronto, pero los tiempos se multiplican por la cantidad de capas que tenemos que llevar!!! Ojo, no exagero! 


Bajamos a ras... y ya salimos en busca de otra familia y a ambas nos llevan hasta el pueblo de Papá Noel, donde está la empresa local que organiza el tour: Artic Circle Snowmotos. 



En esta excursión nos equipamos todos, que es de todo el día y no queremos pasar frio, aunque con nuestras botas. La temperatura prevista es relativamente suave (aprox -2). Como vamos con las motos también nos dan pasamontañas y cascos.
 

 




Nos explican rápidamente cómo conducirlas y colocamos a los niños en un trineo que lleva el primer monitor. Sin ningún sentido, a los padres nos dejan las tres últimas motos, las más alejadas de nuestros hijos. Por suerte todo va bien y también nos sirve para desconectar, y ellos van super felices!
 
 









La ida con las motos es un poco lenta porque hay una señora bastante torpe en el grupo, pero así le vamos cogiendo el truco, primero Juanlu y luego yo. 

 

Una vez en las granjas, tras aproximadamente una hora de moto, nos dan primero un bollito para entrar en calor mientras nos cuentan cosas de los renos... Juanlu se lo pierde porque va al baño con los niños porque nos dicen que luego no van a poder, pero no es cierto, luego nos toca esperar bastante para el paseo al reno y podríamos haber ido sin que se perdieran la explicación. 


 

En la zona de la granja confluimos con varios grupos y es un poco caos, pero vamos subiendo al paseo de los renos mientras vemos a los renos que hay tranquilos alrededor. El paseo en reno nos deja bastante indiferentes. Pero ver a los renos es muy bonito, y Emma hasta se atreve a darles de comer. 


(Son tranquilos pero sus cuernos impresionan)










 

Después toca trineo tirado por huskies. A este respecto diré que todo se queda corto: la granja o el contacto con huskies es nulo y el paseo muy corto. Pero la excursión es esa, y era la intención. Como toma de contacto muy bien.  







EL problema es que hay tanta gente esta semana que no conseguimos contratar ningún paseo más largo en toda la semana, aunque lo intentamos varias veces y en varias agencias. 

 

Mientras acaba el resto del grupo loa niños se entretienen tirándose con los trineos y están bastante entretenidos hasta que volvemos a ponernos en marcha para volver: niños al trineo y mayores a las motos, esta vez dejándonos pasar a los papis en primera posición. 





¡¡Así comprobamos que nuestros hijos caen fritos y van tronchados toda la vuelta!! Que en esta ocasión la hacemos bastante agiles y pisando un poco más a la moto. 

 

Cuando llegamos al pueblo son pasadas las 3 y no hemos comido. Una chica muy maja de la agencia nos da varios tips, y haciéndola caso nos acercamos a comer a la gasolinera galp que han enfrente de Santa Claus Village. Dani come salchichas y el resto filete empanado con ensalada tipo plato combinado. 

 

Volvemos a Santa Claus Village para dar una vuelta y ubicarnos para el día siguiente que lo pasaremos allí. 



 

Cruzamos por primera vez el Círculo Polar Ártico, y saludamos a nuestra familia por la Cámara web que hay en la plaza frente a la casa de Papa Noel. Es el centro de todo y por allí se pasa todo el tiempo. 





A las 5 volvemos a la agencia para que nuestro guía, Antonio, nos lleve de vuelta a Rovaniemi. Allí dejamos ya todo el equipo que nos han prestado para ese día. 

 

Descansamos un poco en casa, pero es pronto y no queremos quedarnos encerrados tan pronto así que nos volvemos a vestir y salimos en busca del parque de los angry birds, donde echamos el resto de la tarde. ¡El parque está estupendo y a los niños les encanta, así que lo apuntamos para volver más días! 

 




Ya en casa, nos damos duchita (que según dicen, es mejor dárselas por la noche que por la mañana) y hacemos la cena en casa con cositas que hemos traído desde España. 

 

Nos vamos a la cama que al día siguiente y tenemos una cita importante. 


 

DIA 5: visita a Papá Noel 

 

Hoy decidimos madrugar algo menos y apuntamos al bus que lleva a Santa Claus Village desde Rovaniemi (n°8) de las 11.15 y tarda más o menos 30 min. 




 


Al llegar al pueblo, lo primero que hacemos es dirigirnos a la casa de Santa Claus (Joulupukki Office) pensando que habrá menos gente que a otras horas. La verdad es que nuestra sensación es que va muy rápido y la casa en si ya está llena de magia. No contaré mucho de nuestro tiempo con Santa, que se hace muy corto, aunque inmortalizado para siempre en fotos y un video que te hacen sus elfos y que puedes adquirir después, junto o por separado, digital o en papel. Este desembolso es obligado en nuestra opinión, ya que tú no puedes hacer fotos, y hemos venido precisamente a esto (no recuerdo cada opción, pero algo así como 25 euros solo la foto, a 75 con su versión digital y el video). 











Tras conocer a Santa nos vamos a donde las motos para que monte Dani, pero hay mucha gente y lo dejamos para otro momento, y terminamos en el Snow Park, que es muy caro para lo que es (28 euros todo el dia,), pero que a los niños les encanta y creo que es obligado. Con la entrada puedes entrar y salir según necesites, hay un tobogán de hielo, y dos pistas para tirarse con donut, otra de patinaje y un laberinto. Además, hay un restaurante y un bar en un iglú y un montón de figuras esculpidas en el hielo. 






 

Mientras los niños juegan tanteo si pudiéramos comer allí mismo en el iglú, que no será lo más rico ni barato, pero nunca he comido en un iglú. ¡Me dicen que sí! Juanlu tiene sus dudas porque vamos a comer sin entrar en calor, pero al final le convenzo. así que en la entrada eliges menú y lo pagas, y luego vas a la hora acordada. 

 

La experiencia a mí me gusta mucho, comemos razonablemente bien, ¡¡¡aunque se enfría enseguida!!! Y las estatuas esculpidas de la sala son una maravilla. El menú incluye pan con mantequilla, el plato principal que elijas y postre, así como té y café el que quieras. 

 









Con las tripas llenas, volvemos non stop a los donuts, aunque Emma empieza a protestar.  

 

¡Ah! Y ya empezamos a coger trineos cuando los vemos, que resulta que están por allí para quien los quiera coger. 

 

Así que Emma se entretiene con el trineo, cuando además nos reencontramos con Duna y Lía, mientras los papis por turnos nos tiramos del tobogán grande. Dani también se atreve y se tira dos veces: una normal, y otra "spinning". 

 

Agotamos nuestras energías allí y cogemos el bus de las 18,05 ya con fresquete en el cuerpo. 




En Rovaniemi arrastramos con los trineos a los niños hasta casa mientras yo compro para cenar esa noche. Cuando llego están en la ducha con los deditos requetecongelados los pobres entrando en calor! Han sido muchas horas y los calentadores de pie ya no han aguantado más. Pero en un rato corto se les pasa, y con la cena, palomita y peli, todo vuelve a la calma, después de un día muy divertido. 


Eso sí, antes de cenar dejamos preparadas unas cuentas felicitaciones navideñas que enviaremos desde la oficina de Papá Noel a algunos elegidos.


 

DIA 6: motos de nieve, huskies y Joulumouri

 

Arrancamos el día con el objetivo de coger el bus de las 10:30, uno antes que ayer. En vez del 8 cogemos el Santa Claus Village Express, pero es algo más caro, mejor el 8 porque no es mucho más express. Para llegar a las 10:30 tenemos que correr un poco porque además hemos tenido que dejar libre el apartamento que esa noche ya no dormimos allí (por despiste de la organizadora del viaje). 

 

El primer objetivo del día en Santa Claus Village es que se monten en las motos de nieve, pero cuando llegamos ya hay algo de cola y tenemos que esperar un ratito. Emma decide que ella no quiere así que solo se apunta Dani. Son sólo 10 minutos dando vueltas a un circuito (22 euros), pero Dani sale cansadete y con la mano agotada de apretar el acelerador. Emma no hubiera aguantado.


 



A continuación, nos dirigimos al Husky Park donde he contratado un rato acariciando huskies para quitarnos la sensación de haberles disfrutado poco en la excursión del segundo día. El parque está bonito, con muchísimos huskies, y los cachorros en la zona de "abrazar" aunque no es tan tierno como parece! Son pura energía y no paran de correr y jugar y te tienes que ganar que se dejen mimar! Aunque cuando se consigue es una pasada, son preciosos! 















Nuestro tercer objetivo del día es conocer a Mama Noel (Noela como dicen Dani y Emma) pero justo está comiendo de 1 a 2, así que aprovechamos para picar algo también. Hoy queremos cenar el mejor salmón del mundo en torno a las 6 de la tarde así que no queremos comer mucho para tener hambre. 


A las 2 volvemos a la casa de mama Noel y esperamos en torno a 1 hora de cola. Son 5-6 minutos con cada familia y por eso, aunque no hay muchísima gente hay más espera. A estos lea gusta mucho hablar con ella, aunque solo habla en inglés, porque la podemos preguntar cositas. La preguntamos si tiene hijos y si tiene magia, y si ayuda a Papá Noel en sus tareas. 



Después de nuestra visita a la Señora Noel, nos vamos a la oficina de Papá Noel a echar las felicitaciones navideñas que tenemos preparadas, así como las cartas con nuestros deseos para navidad, que se nos olvidó llevarlas en la visita a Santa.









Después, nos vamos a jugar un rato con trineo y nieve en los bosques de alrededor al pueblo de Papa Noel, haciendo tiempo para ir a merende-cenar salmón a la cabaña de la entrada, famosa por hacer el mejor salmón de Finlandia, pero que es tan pequeñito que conseguir sitio a horas razonables es casi imposible.  

 





Cuando llegamos a las 17,30 hay muy poquita cola, pero ha debido de entrar un turno y tarda un rato en quedar hueco... esperamos casi media hora. El único plato de la carta es el salmón, con queso frito con mermelada de entrante. Pedimos dos salmones y un queso. No defrauda nada, está espectacular, hasta los niños lo devoran!! ¡Y optamos por pedir un tercer salmón!  

 




Está es la cara de Emma al probar lo bueno que está
Está es la cara de Emma al probar lo bueno que está

Con las barrigas ya llenas cogemos el ultimo bus a Rovaniemi a las 18,50 y volvemos a casa. 

 

Hoy nos toca cambiar de hotel por un error en mi reserva del que me di cuenta hace algunas semanas haciendo revisión. Solo reserve 3 noches en el primer apartamento y para cuando me doy cuenta ya no tienen noches libres. 

 

Así que cogemos las maletas del cuarto del equipaje y nos vamos al hotel del último día. No me gusta tanto como nuestro primer piso, con ventana en vez de a la calle al comedor!! 

 

Pero bueno, solo es una noche. Recolocamos las maletas para tener las cosas más a mano para el tren, y compacto la ropa de nieve que ya no vamos a necesitar para que ocupe menos. Recenamos algo de picoteo que ha comprado Juanlu y vemos peli y a dormir. 


 

DIA 7: Rovaniemi y Artikum

 

Ya es el último día y tenemos los deberes hechos. Aprovechamos el desayuno del hotel, que no tiene mala pinta, pero tiene cosas incomibles. Apuramos la salida hasta casi el check out y con nuestros trineos nos vamos a buscar cuestas y patear por la zona del rio de Rovaniemi hasta llegar al parque de Angry Birds. 











Tenemos libre hasta las 14 que hemos reservado en Roka Bistro Street para comer así que aprovechamos bien la nieve, los trineos y los parques. 

 


Llegamos puntuales a comer y pedimos un entrante de "sabores de norte" (salmón, salchichas de reno, ensalada...), fish and chips para los niños, bocadillo de salmón para mí y de reno para Juanlu. La verdad es que está buenísimo y a precio razonable (76 los 4 con cafés). Lo de reservar es lo ideal porque siempre está a tope y el sitio está muy bien para un día. 


 

Después de comer vamos andando al Artikum Museum donde pasamos la tarde hasta que lo cierran. 








 

De allí vamos al centro comercial a cumplir nuestra promesa de comprar huskies a estos... aunque Emma parece ser que se enamoró de uno en un bolsito que vió el primer día en la agencia de las auroras boreales y nos hace ir allí a por el suyo. Dani se coge el suyo, y aprovechamos para comprar calcetines de lana para todos y un elfo para jugar con los niños al "elf in the shelf". 

 

Como vamos a por el Husky de Emma nos quedamos en el centro comercial de allí, que tiene una hamburguesería con un parque infantil donde ya nos quedamos para no pasar frio hasta que llega la hora de coger las maletas del hotel e ir a la estación. Aquí conocemos a Cloe y su familia, que también están haciendo tiempo para el tren, y que en seguida hace migas con Dani. 

 

 La estación esta solo a 15 minutos, y con Emma y Dani en un trineo y la maleta grande en otro no tardamos en recorrerlos. 


 

No tenemos que esperar mucho al tren, que llega en torno a las 20.35, nos acomodamos y buscamos un sitio donde comer fuera de la habitación. El restaurante no te deja meter cosas de fuera y a nosotros nos queda bastante embutido así que nos lo comemos en un vagón con asientos y mesas que hay justo al lado. Estando allí aparecen Cloe y su madre que se quedan con nosotros mientras cenamos, charlando y jugando.  

 

A la hora de dormir nos vamos para nuestra cabina y a mimir! 



 

Día 8: regreso

 

Poco que contar. Ha llegado el tren puntual a Helsinki, pasadas las 9. No hay prisa así que salimos a desayunar en frente, donde nos encontramos con nuestros amigos del tren Cloe y Hugo. 

 

Ellos se marchan a aprovechar sus últimas horas en Helsinki, y nosotros salimos a coger el tren al aeropuerto, que tarda como media hora. 

 

Tenemos vuelo a Ámsterdam y de Ámsterdam a Madrid con esperas un poco pesadas en las escalas. 


Lo más llamativo de la vuelta es el propio aeropuerto de Helsinki. Está hasta arriba de nieve y sigue nevando. Las dudas de si podremos salir son muchas, pero por más que miro los paneles no hay vuelos retrasados.

 




Tras rociar a nuestro avión con anticongelante, salimos puntuales. Aqui no se paran por cuatro copos...


Nos entretenemos como podemos en vuelos y escalas. Aunque la verdad es que Dani y Emma son dos santos y se han portado genial todo el viaje.


Y para rematar el viaje y las anécdotas, llegamos a nuestro segundo vuelo, esta vez con Air Europa, a la carrera (no sé porque anunciaban cierre de puertas del avión media hora antes de la salida, aunque al final sale tarde porque no se ha presentado un pasajero y hay que sacar su maleta).

Pero al entrar invitan a los niños a entrar con el piloto que es majísimo. Emma se corta más, pero Dani hasta se sienta a los mandos. Una pasada.


Tras coger nuestro coche del parking de la T2, llegamos 
por fin a casa tras 24 horas desde que salimos de Rovaniemi, ya pensando en el siguiente.