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Según entramos en el avión, les dejo pasar primero y me quedo rezagada para interceptar al primer azafato que veo y hacerle cómplice de mi sorpresa.
A mitad del vuelo, se acercan a los asientos de Dani y Emma y les hace entrega de dos sacos de Papá Noel llenos de sorpresitas: bastoncitos de chuche, monedas de chocolate, cuadernos y pinturas y un pasaporte viajero de Finlandia. Pero lo más sorprendente es que cada uno tiene una carta escrita por el mismísimo Papa Noel y enviada desde el Polo Norte diciéndoles las ganas que tiene de que vayamos a verle.
Una vez en el centro, vamos tranquilamente por la calle principal, donde comemos al encontrarnos un Búrguer King (es el primer día y vamos con estos). Tras comer, seguimos paseíto, vemos algunos canales y compramos unas chuches (la ciudad está llena de tiendas de chuches gigantes, no sabemos si de siempre y nos hemos dado cuenta al ir con Dani y Emma, o si es algo nuevo).
DIA 2: Helsinki
¡El Polar Express sale a las 23,15 de la noche y hay una previsión de -4 grados en Helsinki! así que apuramos salir del hotel hasta el límite para el check out.
A las 12 nos quedamos "sin casa" y nos ponemos rumbo al centro en tren. El camino a la estación, aunque vamos cargados es agradable tan nevado, y los niños van jugando con la nieve.
Cuando salimos vamos hasta la Noria, aunque justo la cierran (las 6), y cotilleamos a los que están en bañador en la sauna a -4 grados. ¡¡Hubiera sido un buen plan!!
Volvemos al mercado y se montan en un tiovivo gratuito que hay en él. La verdad es que la plaza está muy bonita.
A las 7 cierran puntuales el mercado... nos quedan 4 horas hasta que salga el tren y empieza a pesar el frio. Decidimos ir tirando tranquilamente a la estación, y entreteniéndonos como podemos por el camino... una vez en la estación, ponemos el huevo en un subway, donde hay mesas libres y finalmente cenamos. Allí pasamos el rato hasta casi la hora.
Un poco antes de montar al tren, conocemos a Duna y Lía y sus padres, que también hacen tiempo hasta montar en el Polar Express y los 4 hacen buenas migas y se entretienen hasta que llega la hora.
Como 15 minutos antes de la hora prevista montamos al tren y empezamos a acomodarnos, y según lo estamos haciendo descubrimos que Duna y Lía van dos cabinas más adelante en el mismo vagón!! ¡¡Así que todos emocionados!! Aunque con las horas que son dejamos ya el juego para el día siguiente, siendo por ellas lo primero que preguntan al levantarse al día siguiente.
DIA 3: llegada a Rovaniemi
Despertamos un rato antes de llegar a Rovaniemi para vestirnos y desayunar antes de bajar del tren a las 11,15 (12 horas de viaje). Los niños aprovechan para encontrarse y jugar un rato con sus amigas.
Terminamos y volvemos a casa, que al día siguiente tenemos otra excursión y nos buscan a las 10.
DIA 4: motos de nieve y visita a los renos y huskies
Hoy tenemos contratada la otra excursión que llevamos desde España con civitatis: motos de nieve, y granjas y paseos en trineo de huskies y renos. Nos buscan a las 10, que a priori no es muy pronto, pero los tiempos se multiplican por la cantidad de capas que tenemos que llevar!!! Ojo, no exagero!
Bajamos a ras... y ya salimos en busca de otra familia y a ambas nos llevan hasta el pueblo de Papá Noel, donde está la empresa local que organiza el tour: Artic Circle Snowmotos.

La ida con las motos es un poco lenta porque hay una señora bastante torpe en el grupo, pero así le vamos cogiendo el truco, primero Juanlu y luego yo.
Una vez en las granjas, tras aproximadamente una hora de moto, nos dan primero un bollito para entrar en calor mientras nos cuentan cosas de los renos... Juanlu se lo pierde porque va al baño con los niños porque nos dicen que luego no van a poder, pero no es cierto, luego nos toca esperar bastante para el paseo al reno y podríamos haber ido sin que se perdieran la explicación.
En la zona de la granja confluimos con varios grupos y es un poco caos, pero vamos subiendo al paseo de los renos mientras vemos a los renos que hay tranquilos alrededor. El paseo en reno nos deja bastante indiferentes. Pero ver a los renos es muy bonito, y Emma hasta se atreve a darles de comer.
(Son tranquilos pero sus cuernos impresionan)
Después toca trineo tirado por huskies. A este respecto diré que todo se queda corto: la granja o el contacto con huskies es nulo y el paseo muy corto. Pero la excursión es esa, y era la intención. Como toma de contacto muy bien.
EL problema es que hay tanta gente esta semana que no conseguimos contratar ningún paseo más largo en toda la semana, aunque lo intentamos varias veces y en varias agencias.
Mientras acaba el resto del grupo loa niños se entretienen tirándose con los trineos y están bastante entretenidos hasta que volvemos a ponernos en marcha para volver: niños al trineo y mayores a las motos, esta vez dejándonos pasar a los papis en primera posición.
¡¡Así comprobamos que nuestros hijos caen fritos y van tronchados toda la vuelta!! Que en esta ocasión la hacemos bastante agiles y pisando un poco más a la moto.
Cuando llegamos al pueblo son pasadas las 3 y no hemos comido. Una chica muy maja de la agencia nos da varios tips, y haciéndola caso nos acercamos a comer a la gasolinera galp que han enfrente de Santa Claus Village. Dani come salchichas y el resto filete empanado con ensalada tipo plato combinado.
Volvemos a Santa Claus Village para dar una vuelta y ubicarnos para el día siguiente que lo pasaremos allí.
Cruzamos por primera vez el Círculo Polar Ártico, y saludamos a nuestra familia por la Cámara web que hay en la plaza frente a la casa de Papa Noel. Es el centro de todo y por allí se pasa todo el tiempo.
A las 5 volvemos a la agencia para que nuestro guía, Antonio, nos lleve de vuelta a Rovaniemi. Allí dejamos ya todo el equipo que nos han prestado para ese día.
Descansamos un poco en casa, pero es pronto y no queremos quedarnos encerrados tan pronto así que nos volvemos a vestir y salimos en busca del parque de los angry birds, donde echamos el resto de la tarde. ¡El parque está estupendo y a los niños les encanta, así que lo apuntamos para volver más días!
Ya en casa, nos damos duchita (que según dicen, es mejor dárselas por la noche que por la mañana) y hacemos la cena en casa con cositas que hemos traído desde España.
Nos vamos a la cama que al día siguiente y tenemos una cita importante.
DIA 5: visita a Papá Noel
Hoy decidimos madrugar algo menos y apuntamos al bus que lleva a Santa Claus Village desde Rovaniemi (n°8) de las 11.15 y tarda más o menos 30 min.
Al llegar al pueblo, lo primero que hacemos es dirigirnos a la casa de Santa Claus (Joulupukki Office) pensando que habrá menos gente que a otras horas. La verdad es que nuestra sensación es que va muy rápido y la casa en si ya está llena de magia. No contaré mucho de nuestro tiempo con Santa, que se hace muy corto, aunque inmortalizado para siempre en fotos y un video que te hacen sus elfos y que puedes adquirir después, junto o por separado, digital o en papel. Este desembolso es obligado en nuestra opinión, ya que tú no puedes hacer fotos, y hemos venido precisamente a esto (no recuerdo cada opción, pero algo así como 25 euros solo la foto, a 75 con su versión digital y el video).
Tras conocer a Santa nos vamos a donde las motos para que monte Dani, pero hay mucha gente y lo dejamos para otro momento, y terminamos en el Snow Park, que es muy caro para lo que es (28 euros todo el dia,), pero que a los niños les encanta y creo que es obligado. Con la entrada puedes entrar y salir según necesites, hay un tobogán de hielo, y dos pistas para tirarse con donut, otra de patinaje y un laberinto. Además, hay un restaurante y un bar en un iglú y un montón de figuras esculpidas en el hielo.
Mientras los niños juegan tanteo si pudiéramos comer allí mismo en el iglú, que no será lo más rico ni barato, pero nunca he comido en un iglú. ¡Me dicen que sí! Juanlu tiene sus dudas porque vamos a comer sin entrar en calor, pero al final le convenzo. así que en la entrada eliges menú y lo pagas, y luego vas a la hora acordada.
La experiencia a mí me gusta mucho, comemos razonablemente bien, ¡¡¡aunque se enfría enseguida!!! Y las estatuas esculpidas de la sala son una maravilla. El menú incluye pan con mantequilla, el plato principal que elijas y postre, así como té y café el que quieras.
Con las tripas llenas, volvemos non stop a los donuts, aunque Emma empieza a protestar.
¡Ah! Y ya empezamos a coger trineos cuando los vemos, que resulta que están por allí para quien los quiera coger.
Así que Emma se entretiene con el trineo, cuando además nos reencontramos con Duna y Lía, mientras los papis por turnos nos tiramos del tobogán grande. Dani también se atreve y se tira dos veces: una normal, y otra "spinning".
Agotamos nuestras energías allí y cogemos el bus de las 18,05 ya con fresquete en el cuerpo.
En Rovaniemi arrastramos con los trineos a los niños hasta casa mientras yo compro para cenar esa noche. Cuando llego están en la ducha con los deditos requetecongelados los pobres entrando en calor! Han sido muchas horas y los calentadores de pie ya no han aguantado más. Pero en un rato corto se les pasa, y con la cena, palomita y peli, todo vuelve a la calma, después de un día muy divertido.
DIA 6: motos de nieve, huskies y Joulumouri
Arrancamos el día con el objetivo de coger el bus de las 10:30, uno antes que ayer. En vez del 8 cogemos el Santa Claus Village Express, pero es algo más caro, mejor el 8 porque no es mucho más express. Para llegar a las 10:30 tenemos que correr un poco porque además hemos tenido que dejar libre el apartamento que esa noche ya no dormimos allí (por despiste de la organizadora del viaje).
El primer objetivo del día en Santa Claus Village es que se monten en las motos de nieve, pero cuando llegamos ya hay algo de cola y tenemos que esperar un ratito. Emma decide que ella no quiere así que solo se apunta Dani. Son sólo 10 minutos dando vueltas a un circuito (22 euros), pero Dani sale cansadete y con la mano agotada de apretar el acelerador. Emma no hubiera aguantado.
Nuestro tercer objetivo del día es conocer a Mama Noel (Noela como dicen Dani y Emma) pero justo está comiendo de 1 a 2, así que aprovechamos para picar algo también. Hoy queremos cenar el mejor salmón del mundo en torno a las 6 de la tarde así que no queremos comer mucho para tener hambre.
A las 2 volvemos a la casa de mama Noel y esperamos en torno a 1 hora de cola. Son 5-6 minutos con cada familia y por eso, aunque no hay muchísima gente hay más espera. A estos lea gusta mucho hablar con ella, aunque solo habla en inglés, porque la podemos preguntar cositas. La preguntamos si tiene hijos y si tiene magia, y si ayuda a Papá Noel en sus tareas.
Después de nuestra visita a la Señora Noel, nos vamos a la oficina de Papá Noel a echar las felicitaciones navideñas que tenemos preparadas, así como las cartas con nuestros deseos para navidad, que se nos olvidó llevarlas en la visita a Santa.
Después, nos vamos a jugar un rato con trineo y nieve en los bosques de alrededor al pueblo de Papa Noel, haciendo tiempo para ir a merende-cenar salmón a la cabaña de la entrada, famosa por hacer el mejor salmón de Finlandia, pero que es tan pequeñito que conseguir sitio a horas razonables es casi imposible.
Cuando llegamos a las 17,30 hay muy poquita cola, pero ha debido de entrar un turno y tarda un rato en quedar hueco... esperamos casi media hora. El único plato de la carta es el salmón, con queso frito con mermelada de entrante. Pedimos dos salmones y un queso. No defrauda nada, está espectacular, hasta los niños lo devoran!! ¡Y optamos por pedir un tercer salmón!
Con las barrigas ya llenas cogemos el ultimo bus a Rovaniemi a las 18,50 y volvemos a casa.
Hoy nos toca cambiar de hotel por un error en mi reserva del que me di cuenta hace algunas semanas haciendo revisión. Solo reserve 3 noches en el primer apartamento y para cuando me doy cuenta ya no tienen noches libres.
Así que cogemos las maletas del cuarto del equipaje y nos vamos al hotel del último día. No me gusta tanto como nuestro primer piso, con ventana en vez de a la calle al comedor!!
Pero bueno, solo es una noche. Recolocamos las maletas para tener las cosas más a mano para el tren, y compacto la ropa de nieve que ya no vamos a necesitar para que ocupe menos. Recenamos algo de picoteo que ha comprado Juanlu y vemos peli y a dormir.
DIA 7: Rovaniemi y Artikum
Ya es el último día y tenemos los deberes hechos. Aprovechamos el desayuno del hotel, que no tiene mala pinta, pero tiene cosas incomibles. Apuramos la salida hasta casi el check out y con nuestros trineos nos vamos a buscar cuestas y patear por la zona del rio de Rovaniemi hasta llegar al parque de Angry Birds.
Tenemos libre hasta las 14 que hemos reservado en Roka Bistro Street para comer así que aprovechamos bien la nieve, los trineos y los parques.
Después de comer vamos andando al Artikum Museum donde pasamos la tarde hasta que lo cierran.
De allí vamos al centro comercial a cumplir nuestra promesa de comprar huskies a estos... aunque Emma parece ser que se enamoró de uno en un bolsito que vió el primer día en la agencia de las auroras boreales y nos hace ir allí a por el suyo. Dani se coge el suyo, y aprovechamos para comprar calcetines de lana para todos y un elfo para jugar con los niños al "elf in the shelf".
Como vamos a por el Husky de Emma nos quedamos en el centro comercial de allí, que tiene una hamburguesería con un parque infantil donde ya nos quedamos para no pasar frio hasta que llega la hora de coger las maletas del hotel e ir a la estación. Aquí conocemos a Cloe y su familia, que también están haciendo tiempo para el tren, y que en seguida hace migas con Dani.
La estación esta solo a 15 minutos, y con Emma y Dani en un trineo y la maleta grande en otro no tardamos en recorrerlos.
No tenemos que esperar mucho al tren, que llega en torno a las 20.35, nos acomodamos y buscamos un sitio donde comer fuera de la habitación. El restaurante no te deja meter cosas de fuera y a nosotros nos queda bastante embutido así que nos lo comemos en un vagón con asientos y mesas que hay justo al lado. Estando allí aparecen Cloe y su madre que se quedan con nosotros mientras cenamos, charlando y jugando.
A la hora de dormir nos vamos para nuestra cabina y a mimir!
Día 8: regreso
Poco que contar. Ha llegado el tren puntual a Helsinki, pasadas las 9. No hay prisa así que salimos a desayunar en frente, donde nos encontramos con nuestros amigos del tren Cloe y Hugo.
Ellos se marchan a aprovechar sus últimas horas en Helsinki, y nosotros salimos a coger el tren al aeropuerto, que tarda como media hora.
Tenemos vuelo a Ámsterdam y de Ámsterdam a Madrid con esperas un poco pesadas en las escalas.
Lo más llamativo de la vuelta es el propio aeropuerto de Helsinki. Está hasta arriba de nieve y sigue nevando. Las dudas de si podremos salir son muchas, pero por más que miro los paneles no hay vuelos retrasados.









































































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