Juanlu tenía una conferencia en Berlín, así que decidimos aprovechar su viaje y montar una escapadita por allí.
Como Berlín lo conocíamos ya de varias veces, pensamos en aprovechar para conocer otro sitio, y de paso, hacer visitilla a Lucia (en el suroeste de Alemania) y a Gerda (en Holanda), por lo que de media, aproximadamente, resultaba una visita a Colonia.
La idea era viajar yo con Dani desde Madrid, con ryanair, y Juanlu nos esperaría en el aeropuerto de Colonia. La vuelta juntos los tres con ryanair. Sin embargo, finalmente la cosa se torció y vamos todos juntos desde Madrid, lo que para Dani y para mi será mucho mejor, que la ayuda de papá es incalculable :)
Como Dani ya es más grande, y pensando en próximos viajes, compramos ya la silla de paraguas que es mucho mas ligera y fácil de plegar que nuestro carro-tanque de diario.
Para el alojamiento, hemos cogido un piso de Airbnb para poder estar los 5 juntos y con cuna.
La ida con ryanair se nos da muy bien. Además descubrimos que la T1 tiene una sala de juegos y cambiador para niños que está fenomenal, y allí pasamos la espera la mar de entretenidos. El control de seguridad, con agua en el bibe y en el termo lo pasamos sin problemas, y con mucha ayuda por parte del personal del aeropuerto.
A la hora de entrar en el avión, nos retiran las maletas para bajarlas a bodega y el carro justo en la entrada al avión, y todo nos lo entregan en la cinta una vez en Colonia. En el vuelo según subimos le preparamos su bibe a Dani que ya le toca, para intentar que ande comiendo para el momento de despegar y ahorrarle dolores en los oídos. Pero se lo traga rápido y con el meneo del avión de camino a coger pista cae dormido, y así se queda durante casi hora y media.
El resto del vuelo transcurre sin sobresaltos, con Dani jugando con todos los de alrededor provocándoles para que le hagan monerías.
En torno a las 11 aterrizamos, y nos vamos a recoger las cosas, y a coger el tren que nos lleva a la estación de Koln Messe (el S13), por unos dos euros y medio en tan solo 12 minutos. Allí nos esperan Gerda y Luci que ya han hecho el check in. Dadas las horas, no podemos hacer mucho así que a casa y a dormir. A Dani le cuesta un poco porque se ha pasado su hora y anda desubicado.
Nos ponemos pronto en pie, porque Dani se despierta, que en general no ha dormido muy bien. Creo que además nos hemos constipado los dos en el avión.
Tenemos plan tranquilo, así que desayunamos requeté bien y tranquilos gracias a Gerda.
Nos ponemos rumbo al centro para echar un vistacillo por la zona de la Catedral. El tiempo no nos acompaña mucho y se tira el día llovisqueando. Hay una importante cola a la entrada de la Catedral porque según parece hay algún evento, así que lo dejamos para después de comer.
Comemos cerca del rio nuestro primer schnitzel del viaje, y Dani su primer potito made in Germany.
Después de comer visitamos la Catedral por dentro, y Gerda y yo subimos hasta arriba los mas de 500 escalones hasta lo más alto de una de las torres laterales. Como el día está lluvioso las vistas no son tan espectaculares, pero aún así merece la pena.
A continuación nos vamos al Museo del Chocolate, donde echamos buena parte de la tarde, pero descansar un poco de la lluvia, y después de un paseo por la zona del museo, buscamos un sitio para cenar. Esta vez optamos por unas riquísimas salchichas al curry.
Tranquilamente paseando volvemos a casa, a ver si conseguimos descansar mejor que el día anterior.
Día 2: Cochem
Ya teníamos decidido desde antes del viaje pasar un día en Cochem, a hora y media aproximadamente en coche desde Colonia, así que en torno a las 10 de la mañana nos ponemos en marcha hacia allí. Dani y yo dormimos casi todo el camino. La ultima parte del camino es por montaña, y es muy bonito.
Cochem es un pueblo muy pequeñito a la orilla del rio Mosela, que se caracteriza por su castillo en lo alto de la montaña.
Aparcamos (por un euro la hora) y empezamos la visita a la ciudad subiendo al castillo. Todo el camino es accesible con el carro de Dani sin ningún problema.
Una vez en el castillo hay que dejar aparcado el carro y hacer la ruta con Dani en brazos, que dura unos 30 minutos. La visita al castillo es con un guía en alemán, pero tenemos suerte y chapurrea un poco de español para hacernos algunas aclaraciones.
A la vuelta del castillo comemos en uno de los bares que hay junto al rio, donde repetimos schnitzel y salchichas, pero además pedimos de postre tarta de manzana.
El resto de la tarde lo pasamos paseando por el centro del puerto y por el rio, hasta que se hace la hora de acompañar a Luci a la estación donde coge el tren para su ciudad, sin tener que volver hasta Colonia con nosotros.
En torno a las 5 volvemos hacia Colonia tranquilamente.
Cenamos pizza en el restaurante Diana muy cerca del piso, después de dar un nuevo paseito por el rio (tratando de llegar sin éxito al puente de los candados).
Hecho el día, nos despedimos de Gerda, que al día siguiente se va muy tempranito, y a dormir.
Día 3: Colonia
Ultima mañana en Colonia, y aprovechando el madrugón ya habitual al que nos obliga Dani, salimos a pasear de vuelta hacia la catedral. En el camino descubrimos un pasadizo con rampa que nos lleva al otro lado del puente, que la noche anterior no habíamos visto, y desde donde la foto de la Catedral es mucho más bonita.
Volvemos a ver la Catedral y todas las callecitas de alrededor, y aprovechamos un poco para ver las tiendecillas de allí.
La vuelta hacia casa la hacemos por el famoso puente por el que cruzan los trenes y que ahora se caracteriza por los candados que lo adornan que son realmente muchos.
A las 12.30 tenemos que dejar la casa, así que intentamos que Dani coma su potito allí, y recogemos todas las cosas para irnos on time.
Comemos cerca de casa, con mala suerte porque pese a parecer de comida alemana no tienen ni schnitzel ni salchichas, así que no me puedo despedir de la comida típica alemana.
en torno a las 14.30 nos dirigimos a la estación para coger el tren al aeropuerto. Hay muchos trenes que hacen parada en el aeropuerto. Lo malo es que para acceder a las vías hay que cargar con el carro y las maletas y se hace un poco duro. NO está accesible.
Ya en el aeropuerto pasamos sin problemas los controles, con nuestros potitos sobrantes, y el agua de los bibes preparada, aunque nos ponen un poco de problemas con la bolsa de los líquidos (ellos tienen y son mas pequeñas que las nuestras!) pero al final sin problema.
En el aeropuerto hay una especie de columpio con forma de avión donde jugamos un rato hasta que llega la hora de embarcar.
El embarque se da fatal, porque no es con finger y hay que bajar escaleras con carro, Dani y maletas sin que nos ayuden. El carro lo dejamos con una etiqueta mal puesta, que no nos identifica a nosotros, así que no sabemos que hubiera ocurrido de haberlo perdido, menos mal que no ocurrió. Y para más inri, la señorita no habla ingles!! y otra pasajera nos tiene que traducir.. todo un poco surrealista para ser Alemania pero bueno.
Con algo de esfuerzo llegamos al avión y casi 3 horas después a Madrid. Por suerte, tenemos el coche en el parking del aeropuerto, por 37 euros, y es como si nos vinieran a buscar, lo que, dado las horas que son, es el mejor final posible para esta escapadita de 3 días a Colonia.
Cochem es un pueblo muy pequeñito a la orilla del rio Mosela, que se caracteriza por su castillo en lo alto de la montaña.
Aparcamos (por un euro la hora) y empezamos la visita a la ciudad subiendo al castillo. Todo el camino es accesible con el carro de Dani sin ningún problema.
Una vez en el castillo hay que dejar aparcado el carro y hacer la ruta con Dani en brazos, que dura unos 30 minutos. La visita al castillo es con un guía en alemán, pero tenemos suerte y chapurrea un poco de español para hacernos algunas aclaraciones.
A la vuelta del castillo comemos en uno de los bares que hay junto al rio, donde repetimos schnitzel y salchichas, pero además pedimos de postre tarta de manzana.
El resto de la tarde lo pasamos paseando por el centro del puerto y por el rio, hasta que se hace la hora de acompañar a Luci a la estación donde coge el tren para su ciudad, sin tener que volver hasta Colonia con nosotros.
En torno a las 5 volvemos hacia Colonia tranquilamente.
Cenamos pizza en el restaurante Diana muy cerca del piso, después de dar un nuevo paseito por el rio (tratando de llegar sin éxito al puente de los candados).
Hecho el día, nos despedimos de Gerda, que al día siguiente se va muy tempranito, y a dormir.
Día 3: Colonia
Ultima mañana en Colonia, y aprovechando el madrugón ya habitual al que nos obliga Dani, salimos a pasear de vuelta hacia la catedral. En el camino descubrimos un pasadizo con rampa que nos lleva al otro lado del puente, que la noche anterior no habíamos visto, y desde donde la foto de la Catedral es mucho más bonita.
Volvemos a ver la Catedral y todas las callecitas de alrededor, y aprovechamos un poco para ver las tiendecillas de allí.
La vuelta hacia casa la hacemos por el famoso puente por el que cruzan los trenes y que ahora se caracteriza por los candados que lo adornan que son realmente muchos.
A las 12.30 tenemos que dejar la casa, así que intentamos que Dani coma su potito allí, y recogemos todas las cosas para irnos on time.
Comemos cerca de casa, con mala suerte porque pese a parecer de comida alemana no tienen ni schnitzel ni salchichas, así que no me puedo despedir de la comida típica alemana.
en torno a las 14.30 nos dirigimos a la estación para coger el tren al aeropuerto. Hay muchos trenes que hacen parada en el aeropuerto. Lo malo es que para acceder a las vías hay que cargar con el carro y las maletas y se hace un poco duro. NO está accesible.
Ya en el aeropuerto pasamos sin problemas los controles, con nuestros potitos sobrantes, y el agua de los bibes preparada, aunque nos ponen un poco de problemas con la bolsa de los líquidos (ellos tienen y son mas pequeñas que las nuestras!) pero al final sin problema.
En el aeropuerto hay una especie de columpio con forma de avión donde jugamos un rato hasta que llega la hora de embarcar.
El embarque se da fatal, porque no es con finger y hay que bajar escaleras con carro, Dani y maletas sin que nos ayuden. El carro lo dejamos con una etiqueta mal puesta, que no nos identifica a nosotros, así que no sabemos que hubiera ocurrido de haberlo perdido, menos mal que no ocurrió. Y para más inri, la señorita no habla ingles!! y otra pasajera nos tiene que traducir.. todo un poco surrealista para ser Alemania pero bueno.
Con algo de esfuerzo llegamos al avión y casi 3 horas después a Madrid. Por suerte, tenemos el coche en el parking del aeropuerto, por 37 euros, y es como si nos vinieran a buscar, lo que, dado las horas que son, es el mejor final posible para esta escapadita de 3 días a Colonia.










































Gran post :)
ResponderEliminarMe has traído muy buenos recuerdos de Colonia, que me encanta. ¿No comprasteis Agua de Colonia?
Yo añadiría, para quien se esté planteando seguir vuestros pasos, que la subida a la catedral es "complicada" para quien tenga vértigo (¡y más si hace aire!), pero merece la pena forzar se a subir.
buen punto lo del vértigo! fue uno de los motivos por los que Juanlu decidió no subir! (no hacia frio pero llovía y daba cosilla).
EliminarAgua de Colonia no compramos pero es fácil encontrar la tienda :)