lunes, 7 de septiembre de 2015

Etapa III: regreso a Perú por Puno, Arequipa y Lima

DIA 9: 3 de julio de 2015: Puno
A las 8.40 nos presentamos en el punto de encuentro del bus a Puno, tras un rápido desayuno y la compra de dos ricas "salteñas" de verduras en la calle principal para el camino. (Fueron nuestra cena  el primer día y nos habían encantado).

Cogemos el bus que a la media hora aproximadamente llega a la frontera con Perú para que pasemos el control boliviano primero, y el peruano después. Nos bajamos del bus para hacer los tramites.

Al pasar a Perú dos chicas nos comentan que hay un brote en Perú de sarampión y rubeola y que debíamos vacunarnos y que por favor se lo explicáramos al resto de viajeros del autobús que no hablaban español. Nos dicen en un primer momento que es obligatorio, por lo que nos asustamos un poco dado que nadie quiere vacunarse allí. Pero al final terminan reconociendo que no es obligatorio y nos marchamos sin vacunar.
 
Seguimos el trayecto y llegamos a Puno en torno a las 11.30, así que vamos directos al hotel a dejar las cosas (Cantuta Inn, cutre por fuera, pero muy bien por dentro especialmente para el precio). Damos una vuelta por Puno, donde no hay mucho que ver, por lo que nos decidimos a hacer la excursión a las islas Uros por 25 soles por persona. Aprovechemos el rato previo a la excursión para reservar la cena en los Balcones de Puno, recomendado por tryp advisor, con bailes y música tradicional.

Visitamos la catedral, tomamos un chocolate en la Casa del Corregidor y subimos al mirador de Manco Capac, y volvemos al hotel para la excursión a las Uros, con tan mala suerte que empieza a llover y a hacer frio.


 
A pesar de eso la verdad es que ver las 87 islas flotantes de los Uros es muy interesante y diferente aunque sea un poco turístico. En una de las islas en las que paramos tomamos un mate de muña, que es típico.
 
 
 
 

A la vuelta, a eso de las 6.30 de la tarde, rematamos lo que nos ha quedado por ver antes de la cena, la Iglesia de Candelaria y un poco de paseo.
 
En los Balcones, Juanlu opta por probar el cuy (conejillo de indias) que le sirven con cabeza y todo!!! todo está de lujo y el espectáculo está muy bien! recomendado!! Comemos por unos 120 soles, con postre y todo.


Como sigue lloviendo a la salida, nos cogemos un taxi al hotel por 3 soles y medio, y damos por concluido el día.

 
DIA 10: 4 de julio de 2015: Arequipa

A las 6 de la mañana nos pasa a buscar el bus turístico de 4M para ir a Arequipa.
 
El tiempo ha seguido mal toda la noche y está nevado todo el trayecto (habiendo llegado a estar cortada la carretera por la noche!!).
 
La vista es increíble con todo nevado, y con nieve aún cayendo.
 
El camino es complicado y pillamos bastante atasco por lo que nos retrasamos bastante, pero no nos importa por lo especial del paisaje.
 
La primera parada del bus es en Lagunillas, para ver a sus famosos flamencos. La vista es preciosa aunque los pobres flamencos están encogidos por el frio.
 
 
Hacemos fotos y jugamos con la nieve, y hasta hacemos un muñeco de nieve.
 
 
Seguimos el accidentado camino viendo nieve, llamas y alguna que otra vicuña, hasta llegar a la siguiente parada, con curiosas formaciones rocosas que nos recuerdan a los "hoddoos" de Bryce Canyon en USA.
 
Allí cambiamos de coche para enfilar hacia Arequipa mientras el resto del grupo sigue hasta el Cañón del Colca.
 
Nos dejan en el hotel (Posada Nueva España) que aunque no está en el centro está muy bonito en una casa antigua muy bonita y bien conservada.
Arequipa impresiona por la vista que tiene de los espectaculares volcanes que la rodean, entre ellos, el famoso Misti.
 
 
Dejamos las cosas y buscamos una picantería para comer sin mucho éxito por que ya no están las que recomienda la guía, y la que recomiendan en el hotel nos parece muy turística.
 
Al final comemos en una de las terrazas sobre los portales de la Plaza de Armas, un menú turístico por 15 soles por persona que está muy bien. Yo pruebo el famoso rocoto relleno (de verduras) y Juanlu repite con la alpaca.
 
Por la tarde paseamos y recorremos Arequipa que tiene mucho ambiente porque es sábado.
 
 
 
La cena la hacemos ligera en un burguer King porque no tenemos hambre, y a casa!

 
DIA 11: 5 de julio de 2015: Lima

Volvemos a madrugar para tomar el avión a Lima. En el hotel nos tienen preparadas unas tostadas para desayunar pese a lo temprano que es. Otro gran acierto en nuestra elección de hoteles del viaje.
 
Puntualmente nos recoge el taxi que en 15 minutos nos deja en el aeropuerto por 20 soles y de allí rumbo a Lima.
 
Llegamos a la hora y tras negociar para el taxi nos llevan al hotel por 50 soles en el Barrio de Miraflores (Miraflores Logde).
 
Lo primero que hacemos es buscar la excursión del día siguiente a Islas Ballestas, que tenemos en la cabeza desde el principio del viaje pero decidimos improvisar su contratación en lugar de contratarla por internet como hemos hecho con otras. Preguntamos en el hotel que nos remite a la Plaza Central. Allí no tenemos mucho éxito y decidimos tomar un city tour para ese dia por la ciudad con la empresa Mirabus de cuatro horas que incluye el Museo larco, y empieza a las 13.3o por 75 soles por persona.
 
Seguimos buscando información para el dia siguiente y tras varias conversaciones decidimos hacerlo por libre, comprando el bus de ida a Paracas con cruz del Sur a las 3.30 de la mañana (son 4 horas para llegar y luego los tour allí salen a las 8 así que toca madrugar, o trasnochar, según se mire!!)
 
Con los deberes hechos volvemos para el parque centro donde descubrimos que en hay un montón de gatos por todos los lados, pidiendo mimos entre los transeúntes y descansando.
 
Comemos en un subway por las prisas y nos dirigimos al bus que sale puntual.
 
Hacemos la rutilla por Lima en nuestra única tarde libre. La pena es que no nos dejan bajar del bus, salvo para el Museo.
 
Detrás de nosotros se sienta Elsa, una señora peruana muy mayor que busca entretenerse tras haber perdido a su marido.
 
 
Lo mejor del tour es el museo donde el chico del bus nos va explicando y es súper interesante además de tener una extensísima colección, que sin duda no hubiera sido lo mismo sin explicación.
 
 
 
 
 
 
 
Terminamos con el bus y Elsa se despide de nosotros cariñosamente y nos regala unas chocolatinas de recuerdo.
 
Volvemos al hotel a ducharnos y hacer el check in.
 
Para cenar, siguiendo tryp advisor, intentamos cenar en Costa Azul, que tiene muy buena pinta pero cierra a las 7, así que no tenemos suerte. Volvemos por el mismo camino hasta el Alfresco, también recomendado, para probar el famoso ceviche por fin.
 
Pedimos ceviche clásico y chupé de camarones para compartir. Las raciones son enormes.
 
Nos recogemos pronto que nos espera el súper madrugón!!
 


DIA 12: 6 de julio de 2015: Paracas e Islas Ballestas

A las 2.30 de la mañana empieza nuestro dia porque el taxi nos recoge a las 2.45. Sin embargo, el hotel ha olvidado avisar al taxi así como tampoco nos ha preparado algo de desayuno como nos dijeron. Por suerte, en frente hay otro hotel con conductores aparcados en la puerta, y un chico del hotel avisa a uno de ellos para que nos lleve (Luis Leon, tf: 983402111; Hotmail: novoandino26@hotmail.com)
 
Nos lleva a la estación del Cruz del Sur por 30 soles (que es lo que nos había dicho el hotel) pero es un poco caro. Llegamos puntuales a la estación y nos toca esperar hasta las 3.30 que sale el bus.
 
Los autobuses son espectaculares, súper cómodos, así que no tenemos problema para dormir casi todo el camino (3 horas y media).
 
Llegamos a Paracas, y en la propia terminal cogemos la excursión a Islas Ballestas por 40 soles. No vemos más agencias pero si que las hay si sales de la terminal, aunque no sabemos a que precio.
 
También cogemos la excursión a la reserva de Paracas por 35 soles, y el bus de vuelta a las 4 por 55 soles. Además hay que añadir una entrada a Islas Ballestas y Paracas por 15 soles más si compras las dos cosas.
 
A las 8 salimos a Ballestas con nuestro guía Luis por dos horas aproximadamente viendo bichitos varios, sobre todo, muchos pájaros, pingüinos y leones marinos, y también el famoso Candelabro, que se dice pudo ser obra de los Nazca.
 








Volvemos y esperamos hasta las 11.30 para la siguiente excursión hacia la reserva de Paracas, nuevamente con Luis. Esta vez el grupo es pequeñito, sólo de 6 personas.
 
La reserva es un desierto y paisaje con playa, con zona de fósiles, y que nos sorprende mucho en positivo.







Son 4 horas paro a eso de las 2 paramos una hora a comer en Lagunillas, donde hay solo 3 restaurantes.
 
Elegimos el del medio por las vistas aunque es bastante normalito. Comemos chicharrones (pescado frito) y calamares al ajo.
 



 
Una vez comidos, y visita la playa roja volvemos para coger el bus de las 4 de vuelta., que sale con un poco de retraso.
 
Llegamos a Lima a eso de las 8 y allí cogemos un taxi en la estación por 16 soles. El taxista es majo así que quedamos con él para que nos lleva al aeropuerto al día siguiente a las 7 de la mañana por 40 soles (Paul Soto, tf: 945328880).
 
Recogemos un poco y nos vamos a estirar las piernas, eligiendo para cenar el Manolo, que venía recomendado en la guía, y nos comemos un sándwich y una hamburguesa muy ricos y enormes! También tiene restaurante para comer pero nos quedamos en la cafetería. El jugo mixto que me pido de postre también esta buenísimo. La pena es que no nos queda hueco para probar los churros!
 
Vamos a casa, preparamos maleta y a la cama que nos queda el último madrugón.
 
DIA 12: 7 de julio de 2015: Lima

A las 6 nos levantamos para prepararnos para el viaje. Puntual antes de las 7 está Paul esperándonos y en media hora nos deja en el aeropuerto.
 
Ya estamos listos para once horas de vuelo y llegar a casa. FIN.
 
 
 
 
 

martes, 4 de agosto de 2015

Patinando por Las Landas (Francia) 3 días



Este año hemos decidido cambiar nuestro tradicional viaje en patines a Calafat por una escapada al oeste de Francia, a la zona de las Landas.


La ruta de las Landas tiene en total unos 220 kilómetros de carril bici en paralelo a su playa, de longitud similar.


El plan era ir desde el jueves, según salimos de trabajar, para regresar el jueves, en un trayecto de aproximadamente 5 horas y media, hospedándonos en Les Vieux Bocau les Bains.


En les Vieux hemos alquilado una casita a través de airbnb que está bastante bien y muy céntrica. Está en la parte de arriba de una casita a la que se entra por detrás de una tienda, y subiendo unas escaleras. Tiene terracita, un salón enorme y 4 habitaciones con 7 camas en total así que está bien para un grupo más grande que el nuestro.



Llegamos en torno a las 9,30 con miedo a no encontrar ningún sitio para cenar porque ya sabemos cómo es Francia, pero tenemos suerte, y es un pueblo con mucho ambiente (al menos en verano) y encontramos varios sitios abiertos. Nos sentamos en el primero que encontramos en la Place de Mairie porque vemos en algunas mesas unas raciones de navajas (coteaux o algo así) con muy buena pinta.


Paseamos por el pueblo después de cenar llegando al lago marítimo que hay en medio, y sorprendidos del ambiente y la cantidad de gente, y volvemos a casa para coger fuerzas para el día siguiente.


Día 1


Nos levantamos el viernes y comprobamos que las malas previsiones meteorológicas se cumplen: está lloviendo y hace fresco. No hace día ni para patinar ni para playa así que decidimos turistear subiendo hasta la Bahía de Arcachon y la Duna de Pilat. Está a una hora y media de les Vieux aunque nos comemos un buen atasco que nos retrasa bastante. Llegamos a la duna prácticamente a la una de la tarde, y nos tiramos un rato disfrutando de su inmensidad y sus vistas. Hay bastante gente pero no pierde encanto por ello.












Como nos hemos retraso con  el atasco, cambiamos los planes de comer en Cap Ferret (el faro al otro lado de la Bahía) y comemos allí mismo en uno de los chiringuitos unos paninis. Tras comer nos ponemos en busca del muelle del que salen los barcos que cruzan la bahía pero no tenemos mucha suerte y  nos cuesta varios intentos. Para cuando encontramos el puerto son ya las 4.30 de la tarde, y hemos perdido la opción de tomar el “bus de mer” que recorre la bahía en verano por un euro. Sale de Moulleau a las 12.15; 15.30 y 17.45, y vuelve de Petit Port a las 10.30; 14.30 y 16.30. Como estamos en Moulleau no nos da tiempo a ir para después volver donde tenemos el coche. Hay otro barco que lleva a Cap Ferret directo, y cuesta 13 euros ida y vuelta, pero dadas las horas tampoco creemos que merezca la pena, aunque las opiniones lo ponen muy bien. Lo dejamos para la próxima visita.

Decidimos por tanto ir volviendo a les Vieux haciendo paradas, dirigiéndonos en primer lugar a Biscarrose, un antiguo pueblo de trabajadores de la resina. Allí tomamos un mapa y vemos que tiene tres lagos. El primero es muy grande y se hacen distintas actividades allí, el del sur es el menos turístico, y el paisaje es muy chulo, más asalvajado. En medio de ambos, el lago pequeño, con muchos barquitos. Cerca del lago del sur, encontramos también el museo de los hidroaviones, que es gratuito, y considerado único en el mundo por la importancia de Biscarrose como punto de partida de varios intentos de travesía del Atlántico.








Dadas las horas nos dirigimos a casa, previa compra en un Super U, a la carrera porque está a punto de cerrar. Aun así conseguimos lo necesario para cenar ese día, desayunar, y rellenar unos bocatas para el día siguiente.



Día  2


Se levanta el día un poco nublado pero no dan lluvias por lo que decidimos empezar a conocer la zona en patines.


La idea es llegar a León, un pueblo con un lago con el mismo nombre, en el que se pueden tomar unos barcos denominados “galupes” (barcas tradicionales de fondo plano) que bajan la corriente del riachuelo de Huchet, desde el lago León hasta el océano. Sin embargo, no contamos con que hay que reservar, como descubriremos al llegar, quedándonos sin el plan inicial.  El site para reservar es: www.bateliers-courant-huchet.fr. El paseo cuesta 13 horas por persona el recorrido de dos horas, con salidas a las 10 y a las 14.30.


Son aproximadamente 14 kilómetros por el carril bici más otros dos kilómetros hasta bajar al lago León. El carril va atravesando un pinar y es espectacular, y con mucho ambiente. Disfrutamos el camino hasta allí y a pesar de no poder coger el barquito nos relajamos un ratito a la orilla del lago que está muy agradable, y antes de volver a les Vieux. La vuelta nos gusta aún más porque por la hora está más tranquilo de gente, y podemos disfrutar de la naturaleza, y hasta recoger riquísimas moras por el camino.








Una vez en Les Vieux nos vamos directos a la playa para comer allí. La playa nos sorprende por su inmensidad, y por las olazas que hay! además la cantidad de gente es muy agradable, nada agobiante. Pasamos la tarde allí.





Tras la sesión de playa y las correspondientes duchitas decidimos ir a Mimizan, recomendado por en los distintos blogs, a pesar de estar un poco lejos, para cenar allí, ya que no nos habia dado tiempo el día anterior. Sin embargo, nos encontramos con un pueblo sin nada de vida, ni gente, ni nada de nada. Ni siquiera donde cenar por lo que tiramos hacia Mimizan playa, donde encontramos a toda la gente y mucho ambiente. Cenamos allí fenomenal y nos mezclamos un poco con la gente. Como pueblo no tiene nada especial así que nos podríamos haber quedado en les Vieux donde había sardinada por las fiestas!


Volvemos a casa y damos por terminado el día.



Día 3:


Para evitar atascos salimos pronto de casa, aunque con la intención de hacer una parada en Capbreton y ver su faro. Nos cuesta un poco movernos por allí con el coche, aparcamos y nos acercamos una de sus playas para tratar de ver el faro, sin mucho éxito, pero hay mucha gente y mucho tráfico por sus calles y lo damos por imposible. Es cambio de quincena y no queremos pillar atasco volviendo a Madrid así que nos ponemos rumbo a casa y damos por terminado un viaje  por una zona que seguiremos explorando...